CINE POR NAVIDAD

Amada por muchos, odiada por tantos. La Navidad se convierte en el final y en el inicio de cada nuevo año. Plagadas de reuniones familiares, con amigos, en pareja, con los peques, solos. Todos nos enfrentamos, con mejor o peor cara (y barriga) a estas fechas tan señaladas que no han pasado tampoco inadvertidas para el cine. Eso sí, el séptimo arte ha sido plural a la hora de incluirla en sus obras, y hay ejemplos para todos los gustos. Para los que las aman, para los que las odian, para los que les son indiferentes, los que las descubren y para los que quieren olvidarlas. Así, hemos querido hacer una selección especial para que todos podáis celebrarla (al menos en pantalla). Sumamos a esta lista dos títulos de los que ya hablamos a propósito de Halloween y de las cenas en el cine español: Pesadilla antes de Navidad y Plácido.

La eterna: ¡Qué bello es vivir!

Frank Capra dirigió este retrato de la bondad del hombre común así como del valor de los sueños humildes, aunque éstos no se hagan realidad. Está basada en el cuento The Greatest Gift que Philip Van Doren Stern escribió en una felicitación navideña. James Stewart interpreta al protagonista, George Bailey, un hombre que ha renunciado continuamente a sus sueños debido a su sentido de la responsabilidad, su generosidad y su altruismo. 

A raíz de su propósito de suicidarse en Nochebuena interviene su ángel de la guarda, a quien da vida Henry TraversA pesar de que originalmente fuera un fracaso en taquilla acabó por convertirse en todo un clásico. Cuando en los años 60 pudo emitirse en televisión, logró alcanzar un gran público y ser repetida una y otra vez durante las navidades. Se convirtió en un motivo por el que hacer que la familia se reuniera alrededor del aparato. Hoy en día sigue siendo uno de los filmes favoritos para estas fechas, además de una comedia en la que se incluyen reflexiones sobre el amor, el sexo y la sociedad. Era la película favorita de Frank Capra y James Stewart. ¡Por algo sería!

Las ácidas: Frozen River y 4 meses, 3 semanas, 2 días

Las Navidades son también buenos tiempos para los lavados de conciencia, y la más ácida es la que no se sale del guion y se mantiene en la misma rutina de pobreza e injusticia que asola al planeta el año entero. Buen ejemplo de ello son Frozen River (2006) y 4 meses, 3 semanas, 2 días (2007), ambas protagonizadas, curiosamente, por dos mujeres.

La primera es la ópera prima de la directora Courney Hunt y recibió numerosos premios. Entre ellos, el de Mejor Película en Sundance. Es la historia de una mujer, madre de dos hijos, a la que su marido ha abandonado y ha dejado en la miseria a pocos días de la Navidad. Una india mohawk le propone ganar dinero pasando inmigrantes ilegales de Canadá a Estados Unidos a través del río helado de Saint Lawrence. Una historia de desesperación y de lucha femenina.

El otro título es el segundo largometraje del cineasta rumano Cristian Mungiu que también obtuvo un gran número de galardones. Se alzó con la Palma de Oro en Cannes. Todos reconocimientos merecidísimos para la película más contundente e incontestable contra la prohibición del aborto. Gabita, una joven estudiante de la Rumanía comunista, no puede volver a casa por Navidad. Está embarazada y con la ayuda de su amiga y compañera de cuarto Otilia, va a someterse a un aborto ilegal en un hotel de mala muerte. Impresionante. Imprescindible.

La de criaturas: Gremlins

Difícil de clasificar y con la producción de Steven Spielberg a sus espaldas fue dirigida por Joe Dante en 1984. Fue precisamente el director de películas como Tiburón (1975), En busca del arca perdida (1981) o E.T.,el extraterrestre (1982) quien decidió cambiar el guion original en el que el villano principal iba a ser Gizmo, al pensar que la gente se encariñaría con una criatura tan adorable. Y acertó.

Este clásico del cine adolescente de los años 80 fue un enorme éxito de taquilla en todo el mundo. En él, Rand es un viajante que un día regala a su hijo una tierna y extraña criatura: un mogwai. El inocente regalo, sin embargo, será el origen de toda una ola de gamberradas y fechorías en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Está basada en un cuento que Roald Dahl escribió en 1943 cuando destacaba como piloto de caza en la II Guerra Mundial y hablaba de unos diablillos a los que aviadores y mecánicos responsabilizaban de las averías imprevistas.

Una divertida apuesta antinavideña que sin embargo se estrenó en verano para competir con Indiana Jones y el templo maldito.

Los que tengan Gremlins en su lista de películas favoritas y los que quieran descubrirla en sala están de enhorabuena, la película se estrenará de nuevo en cines este 29 de diciembre.

La productora 39 Escalones, que ya permitió ver de nuevo en pantalla grande Pulp Fiction hace unos meses, es la responsable.

La francesa: Un cuento de Navidad

La magnífica película de Arnaud Desplechin de 2008 embiste sin compasión contra el buen rollo de las reuniones familiares navideñas. No hay nada más alejado al ambiente de estas fiestas que un hijo ya adulto (Mathieu Amalric) preguntando tranquilamente a su madre (Catherine Deneuve) si alguna vez le ha querido, para recibir casi al instante un ‘no’ seco, sincero.

Esta familia se prepara para celebrar la Navidad cuando a la madre le acaban de diagnosticar una extraña enfermedad genética que ya le arrebató a su primer hijo cuando éste tenía 7 años al no llegar a recibir el trasplante de médula ósea que necesitaba. 

El único donante compatible que podría salvarla es su hijo Henri, la oveja negra de la familia. A pesar de ser la octava película del director fue su primera en estrenarse en España. Entonces contó sobre su obra: ‘el guion es como una especie de encuesta sobre cómo son las personas, con personajes como el del hijo, que es un ser horrible por lo que dice, pero a la vez resulta muy humano’.

La española: El día de la bestia

En la película que Álex de la Iglesia dirigió en 1995 la supuesta llegada del fin del mundo coincide con la Nochebuena. Al menos así lo cree el sacerdote interpretado por el gran Álex Angulo que cree haber descifrado un mensaje secreto del Apocalipsis según San Juan por el que el Anticristo nacería ese 25 de diciembre en Madrid.

Para impedir el acontecimiento, se alía con José María (Santiago Segura) un joven aficionado al death metal. Esta comedia satánica se alzó con seis premios Goya y fue un éxito para la crítica y el público. La cinta contiene algunas de las escenas más míticas de nuestro cine reciente, como el paseo que Álex Angulo y sus aliados se dan por cartel de Scheweppes que ilumina la Gran Vía madrileña. En mayo de este mismo año, Diego López y David Pizarro estrenaron el documental Herederos de la Bestia, en el que se plantean el porqué de que la segunda película de Álex de la Iglesia se convirtiera en todo un referente del cine español y su legado. La Nochebuena más infernal del cine realizado dentro de nuestras fronteras.