EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER / ‘REFUGIADO’ UNA FICCIÓN QUE NO ES SOLO FICCIÓN

2014 se cerró con la trágica cifra de 51 mujeres asesinadas por violencia de género y 40 menores huérfanos. Películas como Refugiado, de Diego Lerman, trascienden las fronteras del cine, del arte, y se convierten también en herramientas al servicio de la sociedad. Absolutamente necesaria, es además, una de las más cinematográficas de las que se han hecho sobre este tema.

Refugiado es la huida de una mujer y su hijo de siete años hacia un refugio para mujeres maltratadas. Rodada como si se tratara de un suspense del maestro Hitchcock, la película está protagonizada por Julieta Díaz y el pequeño Sebastián Molinaro. El director Diego Lerman, autor también del guion junto a María Meira, firma aquí una película positiva, valiente y necesaria. Una película con la que consigue algo excepcional, contagiar al espectador del mismo miedo que sienten los protagonistas, un temor profundo, anclado en la existencia, tristemente irrefutable, de la desigualdad, la maldad y la violencia humanas.

Diego Lerman: “Cuando entré en aquel refugio de mujeres me encontré una escena escalofriante. Mujeres con vendas, con escayolas, heridas… algunas llorando, los niños alrededor. Era como estar en un campo de refugiados, con la muerte latente…”

Diego Lerman acudió a un refugio para mujeres maltratadas en Buenos Aires cuando estaba preparando la película. “Estaban almorzando y allí generalmente no entran hombres”, recuerda el cineasta. “Para mí era necesario poder verlo y recorrerlo”, añade. Aquel día y en ese momento en la televisión que había en el comedor estaban poniendo un programa especial sobre los últimos casos de las mujeres maltratadas. “La escena era escalofriante. Mujeres con vendas, con escayolas, heridas… algunas llorando, los niños alrededor. Era como estar en un campo de refugiados, con la muerte latente…” Fue casi una conmoción para Lerman, una sacudida que consigue ahora transmitir en su película, una de las aproximaciones más acertadas y al mismo tiempo más elegantes y cinematográficas de todas las que se han hecho sobre este tema.

Marta Lubos y Valentina García Guerrero, además de unas cuantas actrices no profesionales que se ofrecieron a participar, completan el reparto de esta película, un trabajo que ha provocado un verdadero terremoto en Buenos Aires, donde, tras el estreno, se abrió un intenso y provechoso debate sobre la labor que se hace con los niños en situaciones como la de esta historia. La Corte Suprema de Justicia de Buenos Aires ha alentado esa discusión pública; la ONU y UNICEF han participado en interesantes propuestas de lanzamiento, en las que han colaborado jueces, ONG’s, fundaciones… Demostraciones del poder que tiene el buen cine. “Hay que hacer un trabajo profundo, hay que prevenir y educar y formar, para no llegar cuando ya se ha consumado la agresión”.

Diego Lerman: “Hay que hacer un trabajo profundo, hay que prevenir y educar y formar, para no llegar cuando ya se ha consumado la agresión”

Refugiado es, pues, “una ficción que no es solo ficción”. El espectador, gracias a la destreza y sensibilidad de Diego Lerman, hace con esa mujer y su hijo, Laura y Matías, el mismo viaje. Un recorrido, una escapada en la que se siente el peligro, pero también en la que se tiene la inmensa satisfacción de conseguir abandonar la naturaleza de víctima, mudar esa piel para cambiarla por una mejor en una nueva vida.