ENTREVISTA / AITANA SÁNCHEZ-GIJÓN

‘Que tres mujeres protagonicen una película es algo poco habitual en nuestro cine’. Esta es la primera frase que pronuncia la actriz Aitana Sánchez Gijón al preguntarle qué fue lo que le llevó a querer convertirse en Elvira, uno de los tres personajes principales, junto a los interpretados por Carmen Machi y Adriana Ozores, de Thi Mai. En la película, dirigida por Patricia Ferreira, tres amigas deciden salir por primera vez de España para ir a recuperar a la niña que la hija de una de ellas, antes de morir, había acordado adoptar en una agencia. Una locura convertida en una mezcla de drama y comedia en la que por encima de todo destaca el trío femenino protagonista.

Tres mujeres que no dudan en dar un gran cambio en sus vidas y atreverse a romper con las normas establecidas dejando de obedecer a lo que se ha dado por supuesto que deben hacer. Ya sea vivir por y para el trabajo, el marido, o abandonarse y no tratar de superar la trágica muerte de una hija. Aitana Sánchez Gijón debutó con tan solo 16 años en la producción para televisión Segunda enseñanza de Pedro Masó. Desde entonces, además de acumular premios como la Concha de Plata a la mejor actriz en el Festival de San Sebastián por su papel en Volavérunt (Bigas Luna, 1999), ha dividido su carrera entre el medio citado, cine y teatro. Este largo recorrido le ha permitido conocer gran parte de la historia de nuestro cine, y sus entresijos.

TÍTULO: THI MAI DIRECTOR: PATRICIA FERREIRA DURACIÓN: 90 MINUTOS GÉNERO: COMEDIA DISTRIBUIDORA: TRIPICTURES ESTRENO: 12 DE ENERO DE 2018

¿Qué crees que es lo más importante que se puede aprender de tu personaje en la película?

Interpreto a una mujer que ha centrado su vida en el trabajo. Tenía un cargo de responsabilidad en un banco hasta que en un ERE, por su edad, es una de las primeras en ser echadas a la calle. En ese momento se queda un poco perdida y sin horizonte, pero a través del viaje de amistad y de unión con sus dos amigas del alma encuentra el motor y la fuerza para salir adelante y no quedarse con la amargura de pensar que ya no sirve para nada o que por haber terminado su vida laboral todo ha terminado. Al revés, encuentra el estímulo para seguir adelante.

Estas tres mujeres deciden dar un cambio en su vida y lanzarse a vivir una experiencia totalmente nueva para ellas.

Los cambios en nuestras vidas se producen en los momentos más inesperados. Son puntos de inflexión. En este tipo de películas el viaje exterior simboliza un viaje interior. Aquí cada personaje tiene unas circunstancias personales críticas que son las que las empujan al cambio. La fuerza que a ellas les da la amistad es un motor que tenemos muchas mujeres en nuestra vida. No hace falta que te pase algo muy dramático para tener un cambio, pero en este caso son ellas sí que están en un momento vital especial.

¿Cómo crees que van a ser recibidos los personajes?

Yo creo que va a haber muchas mujeres que se sientan identificadas; mujeres que a lo mejor se han pasado la vida cuidando de otros, de sus hijos o sus maridos, o demasiado centradas en sus trabajos. Puede que de repente la vida les dé una segunda oportunidad de hacer las cosas que no habían podido hacer hasta ese momento y decidan dedicarse a viajar, estudiar una carrera o simplemente leer y hacer las cosas que les alimentan el espíritu.

¿Qué es a ti lo que más te gusta de ser actriz?

Poder embarcarme en aventuras como ésta, meterme en la piel de personajes que me llevan a terrenos menos conocidos, que me obligan a bucear en mí misma y descubrir cosas de mí que a lo mejor tenía ocultas. Es una buena terapia, la verdad. Servimos de espejo para que los demás se vean reflejados en las historias que estamos contando.

Ahora que han salido a la luz distintos (y numerosos) casos de abusos sexuales en la industria del cine, que están surgiendo movimientos en defensa de la mujer como el reciente Time’s Up, tú como actriz veterana que has podido vivir en primera persona la historia de varias décadas de nuestro cine, ¿cómo estás siguiento todos estos acontecimientos?

Pienso que ya era hora de que ocurriera algo así. Me asombra que esto no se haya producido antes. Es como si hubiera habido una especie de resignación hacia todos estos abusos que sabemos que hay y que hemos padecido a lo largo de toda nuestra vida en todos los ámbitos, la sensación de sentirte una víctima en manos de cualquier depredador. Esa sensación de vivir con miedo y pensar que es algo natural, intrínseco en el hecho de ser mujer.

¿Cuál crees que debería ser el siguiente paso en esta lucha?

Creo que hay que seguir denunciando, alzando la voz y solidarizándose con todas las mujeres que han dado el paso. Eso también hará que muchos hombres que han tenido la impunidad del silencio al saber que no iba a pasarles nada, se lo piensen dos veces antes de atreverse a abusar de su situación de poder. En cualquier caso, lo que se necesita es un cambio mucho más profundo y estructural. Lo que deberíamos lograr es que los hombres no piensen que tienen ese derecho de pernada por el simple hecho de ser hombres y nosotras mujeres.

La solidaridad de la que hablas se respira en la forma en que las tres protagonistas de la película se apoyan.

Entre nosotras ha habido una hermandad absoluta. La historia de amistad que viven los personajes la hemos reproducido en la vida real. Hemos sido una piña y hemos vivido la película como una aventura también personal muy enriquecedora. Yo creo que cuando eso se produce en un grupo de mujeres los vínculos son para siempre.