ENTREVISTA/ FATIH AKIN

Diane Kruger se alzó con el premio a la Mejor actriz en el Festival de Cannes por su interpretación de Katja, la madre protagonista de la película En la sombra, que en los Globos de Oro, se alzó como Mejor película de habla no inglesa. Menos suerte tuvo en la carrera de los Oscar, donde a pesar de haber entrado en el corte de las nueve mejores cintas, finalmente se quedó a las puertas de optar por el galardón.

El alemán Fatih Akin dirige este thriller que retrata cómo una madre afronta el dolor ante la pérdida de su marido e hijos, asesinados en un atentado con bomba en la oficina donde éste trabaja. Para el director no existe una cosa a la que podamos identificar como el dolor, sino que éste se compone de varios estadios. El reto para él fue ser capaz de pintar lo que él identifica como sus ‘colores’: el asombro, la ira, la desesperación, la soledad, la venganza. Sin tener exactamente claro en qué orden pero si considerándolos como etapas que uno atraviesa.

TÍTULO: EN LA SOMBRA DIRECTOR: FATIH AKIN DURACIÓN: 100 MINUTOS GÉNERO: THRILLER DISTRIBUIDORA: GOLEM ESTRENO: 23 DE FEBRERO DE 2018

¿Cuál es el origen de la película?

Siempre había querido hacer una película sobre el racismo pero creo que es un tema muy complicado para el que hacía falta más experiencia y quizás más madurez. Me dediqué a ver las noticias e ir recogiendo aquellas que tuvieran que ver con el racismo. Sin embargo, cuando logré construir la historia, decidí centrarme en el personaje femenino y en su viaje, más que en el elemento político que en un primer momento me había motivado a hacerla.

¿Cómo construyó al personaje de la madre?

En un primer momento lo basé en la gente de mi alrededor. Soy padre de dos hijos y, al ir con ellos al parque para que jueguen en los columpios, poca cosa más te queda para hacer que observar a las otras madres y ver cómo hablan, cómo miran, cómo fuman. Llevaba mi bloc de notas e iba recogiendo sus comportamientos, sobre los cuales basé el personaje de Katja.

Después envié unas 15 páginas del guion, aún sin finalizar, y 3 con una breve descripción de lo que sería el personaje a Diane Kruger. Ella lo aceptó y, a partir de ahí, colgué una portada suya de la revista Life al lado de mi ordenador y terminé de escribirlo con ella en mente.

¿Cómo planteó el aspecto visual de la película?

Hasta hace muy poco, en todas mis películas cada toma estaba compuesta de antemano. Hacía dibujos para saber dónde colocaríamos exactamente la cámara, cada movimiento, etc. Es cierto que te permite rodar de forma rápida, abaratar costes, pero con el tiempo me empecé a aburrir de trabajar así. Por ello, le planteé al director de fotografía, Rainer Klausmann, con quien llevo trabajando desde 2001, que por qué no hacíamos algo diferente. La película está dividida en tres partes y en cada una el tratamiento es distinto. Intentamos ir menos preparados para dar más libertad a la cámara para que pudiera seguir a los actores y, de alguna forma, darle más importancia a la interpretación.

¿Cómo fue el proceso de escritura?

Cada vez que avanzaba en la escritura y generaba nuevas situaciones me planteaba ¿qué haría yo si estuviera en la piel de Katja? Todo el guion se basa en ello.

¿Cómo ve la situación de la extrema derecha en Alemania?

El peligro ahora es que la extrema derecha está entre nosotros. Antes era más fácil localizara, sabías que estaba en los márgenes pero ahora no, está en el centro, puede estar en cualquiera; el banquero, el taxista, el político. Ocupa un sitio real entre nosotros, ya no es algo anecdótico.

Un amigo de su hermano fue asesinado por un grupo de neonazis.

Sí. Cuando ves el terrorismo en televisión piensas que es algo que le ocurre a los demás, pero si de pronto es al hermano de tu amigo al que le vuelan los sesos entras en estado de shock. Aun así, en mi película lo que intento mostrar es que la violencia en Europa está incrementando, está muy cerca de todos. Y cómo la violencia da pie a más violencia y a la pérdida de control.

¿Por qué piensa que en Alemania están teniendo tanto auge estos movimientos a pesar de haber condenado el nacismo? ¿Cómo puede ser que jóvenes que no lo conocieron empaticen con sus ideales?

Es cierto que Alemania es una de las mejores sociedades reflexionado sobre su pasado. Me siento agradecido por ello, porque sino conoces tu historia no conoces tu presente, pero tampoco es una garantía. No te salva de los errores. Generalmente tiene que ver con la protesta ante las generaciones anteriores. Ocurre con los yihadistas o los neonazis. Esta manera de afrontar el pasado no garantiza saber afrontar los retos del presente.

Sí, no son historias verdaderas pero es una fantasía acerca de la gente que yo recuerdo de esa época. El comunismo había caído y se podía salir al extranjero. Muchas familias estaban divididas, los padres viajaban a países como Estados Unidos o Alemania. Fue el caso del mío. Yo me quedé con mi madre, mi hermana y las amigas de ambas, por lo que toda esa transición la viví desde un punto de vista femenino. He querido volver a esa época para hacer un retrato de estas mujeres. Siempre de niño pensé que eran muy felices, pero cuando crecí me di cuenta de que eso no podía ser verdad. Quería abrir las puertas de sus pisos y entrar dentro. Empezar a pensar lo que ellas pensaban y sentían, y qué significaba la vida para ellas entonces.

De todas las fases del dolor que se abordan en la película, ¿diría que la venganza es la más difícil de superar?

Sí. Cuando te pones a analizar de manera profunda qué es, diría que es una pérdida de control. Te hace llevar a cabo acciones en las que no te controlas a ti mismo. La película habla sobre esto, sobre cómo el viaje del dolor de Katja le lleva a acabar actuando de una forma determinada.

La parte central de la película se centra en el proceso judicial del asesinato. ¿Quería realizar también una crítica al sistema judicial?

Diría que no era mi intención. No quería tachar al sistema judicial alemán de racista. Es más complejo. Lo que me llamó la atención en el proceso de investigación sobre diferentes juicios es con lo no emocional que es. Todo muy seco y matemático cuando realmente, el tema en sí lo es. Existe un conflicto. Cuando hay conflicto hay drama y cuando hay drama hay película.

En el juicio la víctima es culpabilizada por su origen turco, el aspecto físico y toda una serie de prejuicios.

Este es el racismo que señalo en el film. Estas cosas pasan en la vida real y es lo que critico. Es como si la víctima no tuviera derecho de serlo. Así se mata a la persona dos veces, primero físicamente y después su dignidad.

La familia tampoco es un apoyo para la protagonista, a pesar de que su motivación durante todo el metraje son su marido e hijo asesinados. ¿Por qué, sin embargo, sus padres, hermana y suegros la dejan tan sola?

Quería crear una soledad. A veces, ante un dolor tan grande, tu familia no puede ayudarte. Incluso se puede convertir en el enemigo. Ella escucha una serie de acusaciones que hacen que quiera alejarles de su vida para siempre. No encuentra en ellos consuelo sino aún más dolor.