RAMÓN SALAZAR

El cineasta Ramón Salazar ha vuelto al Festival de Berlín 16 años después de Piedras con un drama familiar, La enfermedad del domingo. Protagonizada por Susi Sánchez y Bárbara Lennie, esta historia de reencuentro de una madre y la hija a la que abandonó en su infancia, se ha proyectado en la sección Panorama del certamen berlinés. Es la primera película de este cineasta en la que no trabaja con un reparto coral. Aquí ha apostado por la búsqueda emocional entre dos mujeres con la que vuelve a reflexionar sobre el tema del abandono y la familia.

TÍTULO: LA ENFERMEDAD DEL DOMINGO DIRECTOR: RAMÓN SALAZAR DURACIÓN: 113 MINUTOS GÉNERO: DRAMA DISTRIBUIDORA: CARAMEL FILMS ESTRENO: 23 DE FEBRERO DE 2018

No es la primera vez que trata el tema del abandono, ¿de dónde le viene esta obsesión?

Sí, tengo que aceptar  que ya es un tema de mi carrera. De pequeño me obsesionaba despertarme y que no estuvieran mis padres. Era una sensación parecida a la del domingo por la tarde de no poder iniciar nada. Así que decidí explorar un poco más con una película más íntima y dos grandes actrices, quería disfrutar el proceso creativo.

¿Poner a una madre en la situación en que usted pone a su personaje no es culpabilizar demasiado a la mujer?

Bueno, es que psicológicamente el abandono de una madre es peor que el de un padre, porque lanza el mensaje a la hija de que no merece vivir. No tiene nada que ver con el del padre. Cuando me contaron esto, me di cuenta de que era algo demoledor y también infinitamente interesante. Entonces empecé a preguntarme ¿por qué era esto? y ¿cómo vive alguien su vida con este mensaje? Estas mujeres no se dicen nada de su pasado, pero todo está lleno de ese mensaje.

Por qué ocurre eso ¿no tendrá mucho que ver con la educación machista de esta sociedad?

Absolutamente, todo lo es. Seguimos moviéndonos ahí. Es el concepto de ‘mala madre’ para referirse a mujeres que no sienten afecto por sus hijos. A partir de la reflexión sobre ello construimos el personaje, y también desde el concepto social de que una mujer-madre tiene que vivir para sus hijos. Todo ello sin juzgarlo.

¿No hay algo sobre la idea de castigo en la petición que esta hija hace a su madre?

Esta madre ha estado toda su vida esperando este momento. Y, por su parte, Chiara piensa que la persona que le dio la vida y luego la abandonó es la que ahora la puede ayudar. Las dos quieren aprovechar esos diez días que van a pasar juntas, para terminar no pidiendo explicaciones de nada.

¿Por qué ha aislado a sus dos personajes en medio de la naturaleza?

Bueno, hay una idea en el guion de que lo que está pasando sea un deseo y no esté realmente ocurriendo. Para eso, quería que el entorno tuviera un matiz post apocalíptico, lugares medio vacíos de gente, ambientes sin extraños alrededor, que diera cierta sensación de extrañeza, de limbo, de sueño.

¿Qué espera de la experiencia en Berlín?

Que no me pase lo de la primera vez, que fue tan apabullantes que pensé que nunca había estado allí. Me voy con mi madre, con mi chico y mis actrices y quiero disfrutarlo.

Son muchos años sin presencia española, ¿siente la responsabilidad?

Un poco, pero me encanta esta responsabilidad por lo que supone.