‘GARY OLDMAN’

Inconfundible a pesar de su  capacidad camaleónica, escrupuloso en la defensa de su vida privada, actor, músico, guionista, productor, director… Gary Oldman, una de las mejores voces del cine –es capaz de hacer con ella casi cualquier cosa- se renueva con cada nuevo trabajo. Con grandísimas interpretaciones en su filmografía, el cine independiente se ha beneficiado largamente de él, y cuando quiso ganar dinero para pasar más tiempo con sus hijos, Hollywood y las grandes producciones le echaron el guante para sagas como Harry Potter o Batman-. Ahora da vida a Winston Churchill en El instante más oscuro, una película de Joe Wright, por la que una vez más vuelve a sonar para el Oscar y con la que ha ganado el Globo de Oro. Aquí dejamos una selección de sus trabajos más exquisitos.


‘Sid and Nancy’.– Alex Cox le dirigió en 1986 en uno de sus trabajos más aclamados, el del bajista de los Sex Pistols. Contaba los últimos años del músico, cuando conoció a Nancy (Chloe Webb), de la que se enamoró y con la que vivió una trepidante y destructiva relación con la droga. Ella apareció apuñalada en 1978 en el Hotel Chelsea de Nueva York, con él completamente destrozado a su lado. Antes de que se le juzgase por asesinato, murió de una sobredosis.


‘Ábrete de orejas’.– El actor hizo una impresionante interpretación del dramaturgo Joe Orton en esta magnífica película de Stephen Frears de 1987, en la que Oldman compartió reparto con Alfred Molina y Vanessa Redgrave. La película narra la relación de Orton con Kenneth Hallywell, su amante, que terminó asesinándole a martillazos antes de suicidarse.

‘Rosencrantz y Guildenstern han muerto’.– Tom Stoppard fue el director (en 1990) de esta adaptación de una obra de teatro propia al cine. Gary Oldman interpretaba a Rosencratz y Tim Roth, a Guildenstern, los dos secundarios de Hamlet. El actor recibió inmejorables críticas por este trabajo y la película se alzó con el León de Oro en Venecia.


‘Drácula de Bram Stoker’.- En 1992 Francis Ford Coppola dejó en manos de Gary Oldman el legendario papel de Drácula, para el que el actor bajó su voz una octava. Emocionante la combinación que consiguió con su interpretación entre el amor apasionado y el terror. “I Never Drink Wine”, decía en la escena de la cena, aunque lo inquietante era verle mientras lamía con placer la sangre de una navaja de afeitar.




‘El topo’
.– Volvió a dar el campanazo con su interpretación del defenestrado agente George Smiley en la excelente adaptación que hizo en 2011 Tomas Alfredson de la novela de John Le Carré. Fue nominado al Oscar y a muchos otros premios por este personaje.