LA AVENTURA EN ALTA MAR DE UN PRODUCTOR ESPAÑOL

El productor Tomás Cimadevilla se pasa a la dirección con La última aventura del Gandul (diario de un naufragio), una película documental donde narra su experiencia a bordo de un catamarán, en su vuelta a España desde el Caribe.

Tomás Cimadevilla ha hecho uno de los giros más sorprendentes en una carrera cinematográfica, al menos en España. De productor de películas como El otro lado de la cama, Pagafantas o Torremolinos 73, ha pasado a director –no sería un caso único- y, sobre todo, a protagonista de una aventura peligrosa en alta mar. Su ópera prima La última aventura del Gandul (diario de un naufragio) lo cuenta todo.

Todo comenzó con el sueño de un grupo de amigos de atravesar el Atlántico desde Gran Canaria hasta el Caribe a bordo de un velero, el catamarán ‘Gandul’. Con poca o ninguna experiencia en náutica, embarcaron emocionados y se pusieron en manos, afortunadamente, de un experimentado navegante, el argentino Gustavo Díaz, y su compañera, la española Begoña Filloy.

El viaje de ida fue perfecto. Cinco semanas después de partir, y tras una escala en el archipiélago africano de Cabo Verde, llegaron a la isla caribeña de Barbados. “A bordo del Gandul, durante la travesía, vivimos momentos únicos, cómo se reparten las tareas de mando del velero, las tareas cotidianas de cocina o limpieza en un entorno y paisajes únicos en medio del océano Atlántico, en definitiva, vivimos la aventura con ellos”.

Los problemas surgieron en la travesía de vuelta a España unos meses después. El barco se vio en medio de un poderoso temporal, en el que se rompió el timón. Naufragaron. La apasionante historia de este viaje es la que se cuenta en la película.

“EL MAYDAY NO SE HIZO ESPERAR”

El regreso del Gandul se iría complicando a medida que se acercaban a su destino, pasaban los días y los partes meteorológicos no presagiaban nada bueno. A 400 millas de las Islas Azores se formó una tormenta que levantó olas de 10 metros y vientos de 120 nudos. El timón se rompió e hizo inmanejable la nave; el mayday no se hizo esperar. El 8 de mayo, tras 12 horas a la deriva intentando reparar el timón, Begoña y Gustavo tuvieron que ser socorridos por un carguero de bandera turca. El catamarán no resistió el embiste del enorme barco al intentar rescatarlos y se hundió irremediablemente. A duras penas los tripulantes del catamarán fueron alzados a la nave. Ese mismo día se produjeron otros cuatro rescates de barcos de diversas nacionalidades.

UNA FORMA DE VIDA

La película de Tomás Cimadevilla no se queda anclada en su propia experiencia, mucho más allá repasa asuntos de máxima actualidad e importancia. “El rescate en alta mar de barcos y pateras y el tráfico de seres humanos, así como el preocupante deterioro de los océanos, algo que viene siendo denunciado desde hace muchos años por los amantes del mar”.

El filme, además, reflexiona acerca de la navegación en alta mar como forma de vida, para lo que cuenta con los testimonios de navegantes y escritores ilustres.

El equipo de la película viajó al País Vasco, Murcia, Andalucía, Valencia y Madrid donde encontraron otros personajes que relataron sus experiencias. “Escritores-navegantes como Julio Villar, Alberto Vázquez-Figueroa o Luis Delgado nos adentran en el universo literario del mar; el constructor de barcos y navegante Xabi Agote, nos enseña su astillero donde reconstruye una nao del siglo XVI y nos contagia su pasión por el mar; mujeres navegantes como Esperanza Pérez que nos cuenta su travesía a solas por el Atlántico; la argentina Claudia Rosselló que sufrió un ciclón a bordo de su barco, el Ulises, construido por su marido Rodolfo Otero, quien afirma que el velero le salvó la vida; el vasco Santiago González Zunzundegui cuenta su viaje familiar a lo largo del globo durante 17 años; finalmente el radioaficionado Rafael de Castillo y el médico Fernando Muñoz nos hablan sobre rescates en alta mar a través de sus propias experiencias”.

Por supuesto, ello al lado de las apariciones del equipo a bordo del Gandul, con Gustavo Díaz y Begoña Filloy a la cabeza. Los otros tripulantes son Jordi Santacana, Víctor Reig y Paco Díaz.

Director: Tomás CimadevillaGuionista: Tomás Cimadevilla y Gonzalo Cordero
Producción: Tomás Cimadevilla, Gonzalo Cordero y Antonio Cordero