KANTEMIR BALAGOV / Director de ‘Demasiado cerca’

‘Esconded la tragedia dentro de los personajes. No hagáis algo comercial de la tragedia de un ser humano. Las tragedias más fuertes pasan dentro y no se expresan’: esta fue la lección más importante que el joven director Kantemir Balagov aprendió de su maestro y padrino Aleksandr Sokúrov. El director novel impregna su ópera prima Demasiado cerca de esta premisa. Rodada en formato cuatro tercios para centrar la atención del espectador en las emociones de los personajes, más que contar, expresa cómo era la vida en 1998 en una zona rural del Cáucaso del Norte, en Rusia.

Todo ello a través de una mujer protagonista de 24 años a cuyo hermano y futura cuñada secuestran tras reunirse toda la familia para celebrar su compromiso. Reciben una nota pidiendo un rescate y, desesperados, Ilana y sus padres deciden buscar ayuda para salvar sus vidas. Demasiado cerca ganó el premio FIPRESCI en el pasado Festival de Cannes y en España participó en la sección Zabaltegui – Tabakalera del Festival de San Sebastián, donde la actriz protagonista Darya Zhovner consiguió una Mención Especial.

TÍTULO: DEMASIADO CERCA DIRECTOR: KANTEMIR BALAGOV DURACIÓN: 118 MINUTOS GÉNERO: DRAMA DISTRIBUIDORA: BTEAM PICTURES ESTRENO: 22 DE DICIEMBRE DE 2017

¿Cuál es el origen de la película?

Cuando era pequeño escuchaba a mi padre hablar sobre este tipo de secuestros. Sin embargo, lo que me interesaba, más allá de la trama criminal, era hablar de la reacción de la familia, de cómo le afecta y cómo se rompe por esta circunstancia. En un principio quería centrarme en la historia de dos hermanos pero terminó resultándome más interesante que la protagonista fuera una mujer. Creo que las mujeres son los seres de nuestro tiempo y es más interesante ver sus reacciones.

¿Por qué?

Porque por la naturaleza del hombre piensas que sus respuestas van a ser acciones mientras que de una mujer no sabes qué esperar. Muchas veces las mujeres actúan motivadas por sus sentimientos y es a partir de ahí que pasan a la acción. El hombre piensa más a través de la mente. Para mí es mucho más cercano el cine emocional que el intelectual y por ello prefiero los personajes femeninos.

Ilana vive en una población muy pequeña, sin tener apenas contacto con el exterior y, sin embargo, tiene una personalidad muy fuerte y parece querer romper con las normas establecidas. ¿De dónde saca esta fuerza y esta manera de pensar?

La protagonista representa la región. Cuando la Perestroika llegó a Rusia, los pueblos intentaban salvaguardar su identidad, separarse. La película crea una metáfora a través de Ilana. Su familia se está destruyendo como lo hacía Rusia en aquel momento. Igual que los pueblos pequeños se quedaron en Rusia y siguen estando ahí ella también se queda con su familia.

¿Qué cambiaría de la historia si la película sucediera ahora?

Los productores me propusieron llevarla al contexto actual pero para mí esta historia sólo podría suceder en 1998. Por supuesto, los secuestros siguen existiendo ahora pero los motivos son diferentes. Antes eran simplemente un medio para ganar dinero.

¿Qué papel representa el amor en la película?

Realmente es el amor y la falta de él el detonante de las acciones de Ilana. Para ella es importante sentirse querida y lo que le ocurre es consecuencia de la falta de amor en su vida. Siente envidia de cómo el matrimonio de su hermano sí que es aceptado en su familia mientras que por lo conservadora que es la sociedad en el Cáucaso su noviazgo no. Ella es judía y su novio kabardiano.

¿Piensas que es un buen momento para ser director novel en Rusia?

Sí, y espero que esta película sirva para que aquellos que quieran dedicarse al cine vean que es posible. Especialmente en las provincias, en las zonas pequeñas. Parece que todo lo que se hace en Rusia actualmente es sobre Moscú y en Moscú y no está bien.

¿Tienes alguna idea sobre cuál será tu próximo trabajo?

Sí, estoy escribiendo un nuevo guion. Es una historia sobre dos mujeres que vuelven de la guerra y tratan recuperar la vida que tenían antes del conflicto. Algo que es muy difícil porque son mujeres y que en aquel momento fueran ellas las que estuvieran luchando en la guerra no era lo normal.