MUCHA MÚSICA

Los próximos meses traen a las salas de cine magníficas sorpresas, tres películas inseparables de la música: Ricki, una ficción de Jonathan Demme con Meryl Streep en el papel principal, el de una antigua estrella de la guitarra y el hard rock; Amy, el documental que ha hecho Asif Kapadia sobre la cantante británica Amy Winehouse, y Love & Mercy, fantástico biopic de Brian Wilson, fundador de The Beach Boys.


LA VORACIDAD MUSICAL DE JONATHAN DEMME

La voracidad y el olfato musical del cineasta Jonathan Demme han dado resultados casi milagrosos en el cine. Uno de ellos, el más grande –por las implicaciones extra cinematográficas que tuvo- fue la forma en que una de sus películas cambió la percepción del SIDA en la sociedad. El prodigio llegó tras la reunión artística con un inspirado Bruce Springsteen. Su tema Streets of Philadelphia se convirtió en el broche de oro de Philadelphia (1993), película con Tom Hanks y Denzel Washington que atacaba directamente a los que condenaban la enfermedad y con la que ‘el boss’ debutaba en el cine. Fue el Oscar a la Mejor Canción ese año.

No era, desde luego, la primera vez que el cineasta de Nueva York y la música se topaban. Muchos años antes, había firmado una de las películas documentales más importantes del género, Stop Making Sense (1984) -tres actuaciones de Talking Heads-, con la que puede decirse que nacía la película-concierto.

Su nombre aparece también en uno de los documentales más prestigiosos de todos los que se han hecho sobre la figura de Neil Young, Neil Young, Heart of Gold (2006). Tras aquella película, Demme ha vuelto a retratar momentos del músico canadiense en Neil Young Trunk Show (2009) y en Neil Young Journeys (2011)

Además de estos dos iconos de la música americana, el cineasta ha seguido los pasos de otros músicos, como los de Enzo Avitabile (Enzo Avitabile Music Life, 2012), el cantante de country Kenny Chesney (Kenny Chesney: Unstaged, 2012) o excéntrico músico británico Robin Hitchcock (Storefront Hitchcock, 1998). Otros títulos de la carrera de Demme relacionados con la música son Bruce Springsteen: The Complete Video Anthology 1978-2000 (2001) y The Pretenders: Greatest Hits (2000).

‘RICKI’. MERYL STREEP, UNA ESTRELLA DEL HARD ROCK

Jonathan Demme y la música, reunidos de nuevo. Esta vez es una película de ficción, Ricki (RIcki and the Flash es el título original), que se ha rodado sobre un guion de la afamada Diablo Cody y que protagoniza la espléndida Meryl Streep.

La actriz interpreta a Ricki Rendazzo, una antigua estrella de la guitarra y del hard rock, que alcanzó el éxito a costa de cometer graves errores. Ahora regresa a casa, donde ve una pequeña posibilidad de reconciliarse con su familia a través de la música.

La hija de la intérprete, Mamie Gummer, es también su hija en esta ficción, donde le acompañan Kevin Kline, Sebastian Stan y los músicos y actores Audra McDonald y Rick Springfield, entre otros. Kline y Streep ya coincidieron en El último show (2006), película con la se despidió un grande, Robert Altman, y donde la música era también protagonista.


MERYL STREEP

Meryl Streep estudió cantó desde pequeña, con doce años, porque soñaba con convertirse en una gran estrella de la ópera. Hoy brilla, y mucho, como actriz, pero los clásicos del bel canto no entran, desde luego, entre sus éxitos. Sin embargo, esta veterana intérprete, considerada una de las mejores del mundo, sí ha aprovechado aquellas enseñanzas en su carrera en los escenarios y en el cine.

“Yo canto mejor que ella. Si Madonna obtiene ese papel, ¡le arrancaré la garganta!”, soltó tranquilamente cuando ambas artistas estaban en pugna por conseguir el personaje principal de Evita (1996), que finalmente perdió. No hizo aquella película, pero ha rodado muchas otras en las que ha podido mostrar sus habilidades musicales.

Recientemente lideró el reparto de la exitosa Mamma mía! (Phyllida Lloyd, 2008), donde cantaba los hits de Abba. Pocos años antes le había dado al country en El último show, de Robert Altman, donde protagonizaba momentos musicales fantásticos acompañada de una espléndida Lily Tomlin.

Tras la guitarrista y cantante Ricki Rendazzo de Ricki, pronto la veremos en Florence, nuevo trabajo de Stephen Frears, en el que dará vida a la soprano de EE.UU. Florence Foster Jenkins, que está considerada la peor cantante de ópera de toda la historia.


 

‘AMY’. LA ESTRELLA MÁS FUGAZ DEL SOUL

El cineasta británico Asif Kapadia (autor del premiado documental Senna, 2010) se ha llevado la peor parte de las críticas que ha vertido la familia de Amy Winehouse sobre la película que éste ha hecho sobre ella –Amyy que presentó en la pasada edición del Festival de Cannes. “Me sentí enfermo cuando vi la película”, aseguró el padre de la artista casi por sorpresa, ya que la relación con el director fue de extrema colaboración durante todo el proceso. De hecho, él fue quien abrió a Kapadia todas las puertas para que dispusiera de fotos y vídeos caseros, además de ponerle en contacto con familiares, amigos y ex parejas de la cantante.

Amy, que muestra mucho material nunca visto antes, recupera la historia de Winehouse desde su infancia hasta su muerte, en 2011, cuando solo tenía 27 años. La película cuenta con decenas de entrevistas y testimonios, algunos de la propia cantante, aunque no aparecen al modo habitual, sino como voces sobre diferentes vídeos.

La infancia, en la que sintió el abandono de sus padres, la decisión de apostar por la música, sus problemas con el alcohol y las drogas, la bulimia, el éxito en los escenarios… y la degradación de los últimos años se suceden en esta película. Una obra que James Stirling, el montador, definió (en declaraciones al diario británico Metro) como “el trabajo sobre una artista que hizo canciones pop inteligentes, tristes, conmovedoras y originales que se convirtieron en clásicos instantáneos e inspiraron a una generación.


‘LOVE & MERCY’. EL SELLO DE THE BEACH BOYS

California, años sesenta y el rock surfero de The Beach Boys forman una ecuación conocida en el mundo entero. Lo que no es tan popular es la trayectoria personal de uno de sus fundadores, el más artista de todos, el compositor Brian Wilson. Ahora, el productor Bill Pohland ha decidido saltar al ruedo veinticinco años después de que lo hiciera por primera –y hasta ahora, única– vez para contar justamente la historia de este músico, el tipo que puso sello personal a una de las bandas más famosas de la historia y que, desde luego, se hizo notar con su voz aguda en las canciones.

Paul Dano y John Cusack interpretan ambos a Brian Wilson en dos momentos diferentes de su vida, mientras que Paul Giamatti da vida al doctor Eugene Landy, personaje esencial en la vida del compositor. Love &Mercy, de hecho, revela los problemas nerviosos que asomaron pronto en la vida del artista, que buscó ayuda en este hombre, un terapeuta que terminó convertido en manager, productor y coescritor de las letras de los temas de Wilson.

Elizabeth Banks y Dee Wallace completan el reparto de este biopic que ha cosechado en EE.UU. críticas sobresalientes. Ha habido quien, incluso, ha asegurado que se trataba del “mejor biopic musical en décadas”. Sea así o no, lo cierto es que la película de Pohland aspira a llegar mucho más lejos que otras producciones del género. Las historias paralelas, los problemas psíquicos del protagonista y, sobre todo, la música de The Beach Boys –muy especialmente Pet Sounds– juegan a favor de esta película.