ROBOTS DE CINE

Desde los primeros años de vida del cinematógrafo los artilugios mecánicos, con forma más o menos humana o no, han campado a sus anchas por las pantallas de todo el mundo. Desde su primera aparición en el corto (perdido) del visionario maestro Georges Méliès Gugusse et l’automate (1997), años antes de que la propia palabra “robot” fuera acuñada, hasta Optimus Prime y los demás Transformers y similares que hoy día se agolpan semana tras semana en las carteleras, diversos y muy variados ingenios mecánicos y electrónicos han ido poco a poco adueñándose de un espacio propio en el cine contemporáneo, algunos de ellos llegando a entrar de lleno en el imaginario colectivo.

Protagonistas o secundarios roba-escenas, personajes de sagas o con apariciones únicas, antropomorfos o claramente robotizados, guapas o feos, fuertes o débiles, con alma o sin ella, con sentimientos o sin ellos, buenos o malas… Robots de todo tipo y condición han aparecido a lo largo de toda la historia del cine en infinidad de títulos, algunos más recordados que otros.


PIONEROS

 

Según la RAE, un robot es una “máquina o ingenio electrónico programable, capaz de manipular objetos y realizar operaciones antes reservadas solo a las personas”. La palabra aparece por primera vez en la obra de teatro del checo Karel Čapek R. U. R. (Rossum’s Universal Robots) (1921), según parece aportada por su hermano Josef. Proviene del checo robota, que quiere decir “trabajo”.

Tras el ya citado cortometraje de Méliès y La muñeca (1919) de Lubitsch, quizá el primer gran robot cinematográfico de la historia sea la manipuladora y malvada réplica de Maria de Metrópolis (1927), interpretada por Brigitte Helm. Y luego llegaría el hombre de hojalata en busca de un corazón de El mago de Oz (1939).

También recordados son el gigantesco Gort, guardaespaldas del visitante Klaatu en Ultimátum a la Tierra (1951), y el shakespeareano Robby the Robot de Planeta prohibido (1956).

Lo que antes eran personajes aislados que de vez en cuando aparecían en las pantallas de cine hoy se han convertido en presencia habitual en los estrenos de cada viernes. El mundo ha evolucionado y con él también los robots.


ROBOTS EN EL ESPACIO

Como parece lógico, en las películas ambientadas en el espacio en un futuro muy muy lejano (o en universos paralelos) los robots han tenido mucho protagonismo. Los creadores de estas fantasías han apostado desde siempre por que los seres del futuro, humanos o de otras razas, conseguirían con el tiempo crear artilugios mecánicos de todo tipo y cada vez más sofisticados, que se dedicarán a realizar, como dice la RAE, operaciones antes reservadas solo a las personas, sean estas cualesquiera que sean: desde trabajar o enamorarse hasta masacrar planetas enteros.

Sagas como La guerra de las galaxias o Star Trek cuentan entre sus personajes con todo tipo de artefactos mecánicos: los legendarios C-3PO y R2-D2 y otros muchos en la primera; Data en Star Trek: La nueva generación (1987-1994).

También los avanzados científicos cibernéticos Ash y Bishop de Alien (1979) y Aliens (1986), en el fondo tan ‘humanos’. Y cerrando el círculo o quizá abriendo uno nuevo hay que destacar al Michael Fassbender de Prometheus (2012).

ROBOTS EN EL PLANETA AZUL

Pero también hay robots en la Tierra, claro que sí. En algunos casos son artefactos que vienen del futuro, como el ciborg asesino interpretado por Arnold Swarzenegger en Terminator (1984), encargado de matar a la futura madre del líder de la resistencia para que esta no se produzca; y sus colegas, que llevan 30 años yendo y viniendo.

Algunos viven en la Tierra de un futuro que se aproxima, como los replicantes de Blade Runner (1992), con Rutger Hauer a la cabeza (o Harrison Ford, según el día que tenga Ridley Scott). O el reflexivo Sonny de Yo, robot (2004), que comparte reflexiones ontológicas con los avanzados peregrinos de Autómata (2014). O el iluminado robot que se acerca a la santidad budista de The Heavenly Creature, episodio central (dirigido por Kim Jee-won) de la película coreana Doomsday Book (2012).

También hay niños/as-robot, como el inquietante David de Inteligencia artificial (2001) o Eva, protagonista de la película homónima de Kike Maíllo (2011) (donde dicho sea de paso también aparece el peculiar sirviente cibernético Max, interpretado por Lluís Homar). Muy diferente a estos es el bebé-robot de My Robot Baby, primer capítulo de Robot Stories (2003), donde unos padres deben practicar con él antes de que les permitan tener a su propio hijo.

ROBOTS ANIMADOS

La animación ha sido un campo que ha tratado especialmente bien a los robots. Como no hay que construir los diseños, sino solo dibujarlos, ha permitido a los creadores dar rienda suelta a su imaginación.

El ya legendario Mazinger Z (1972-1974) y su socia Afrodita A son sin duda los más recordados, junto con algunos de los centenares de enemigos metálicos a los que se enfrentaron. En Japón también nació Doraemon, el famoso gato-robot cósmico que desde 1973 ha aparecido en más de dos mil episodios de sus series y en diversas películas. Y también infinidad de sagas de anime/manga/series/películas protagonizadas por robots, como Astroboy, Appleseed o Evangelion. Y en un terreno más adulto algunas creaciones de Mamoru Oshii, especialmente la fundacional Ghost in the Shell (1995).

El cine infantil ha sido terreno abonado para la aparición de robots más o menos simpáticos y más o menos carismáticos, como el limpiador WALL•E (2008) y su enamorada EVA, el bonachón protagonista de El gigante de hierro (1999), el actualizado y ahora metálico Pinocho 3000 (2004) o el emprendedor Rodney Hojalata de Robots (2005). Más recientemente Big Hero 6 (2014) ha demostrado que la historia continua.

 

10 EXTRAVAGANCIAS

  • – Dewey, Huey y Louie (llamados como los sobrinos del pato Donald, es decir, Jaimito, Jorgito y Juanito), los amigos mecánicos de Bruce Dern en Naves misteriosas (1972), de Douglas Trumbull
  • – El pistolero interpretado por Yul Brynner en Almas de metal (1973), de Michael Crichton
  • – Woody Allen haciéndose pasar por un mayordomo robot tras despertar en un futuro dictatorial en El dormilón (1973)
  • – El autómata marinero de La huella (1973) de Mankiewicz
  • – El ordenador con forma de niño ochentero superdotado creado por USA pero que les ha salido pacifista D. A. R. Y. L. (1985)
  • – El antimilitarista Número 5 de Cortocircuito (1986)
  • – El policía ciborg con alma de policía humano bueno de RoboCop (1987)
  • – La T-X (Kristanna Loken) de Terminator 3 (2003)
  • – Marvin, el depresivo robot de Guía del autoestopista galáctico (2005)
  • – La joven Young-goon que cree que es un robot en Soy un cyborg (2006), de Park Chan-wook