“Siempre se premia a las películas que celebran la putada de la vida” Vicente Villanueva

Los Trastornos Obsesivos Compulsivos son los protagonistas de la película TOC TOC, basada en la obra de teatro homónima que el próximo mes de diciembre estrenará su novena temporada en escena tras acumular más de 900.000 espectadores. El director Vicente Villanueva (Nacida para ganar, Lo contrario al amor) es el encargado de llevar a la pantalla esta comedia coral en la que Paco León, Alexandra Jiménez, Rossy de Palma, Óscar Martínez, Adrián Lastra y Nuria Herrero conviven en una sala de espera bajo la tutela de la extravagante recepcionista interpretada por Inma Cuevas. Allí de desatan brotes, se comparten síntomas y se buscan soluciones en clave de humor con los que transportar al espectador a este curioso, y aquí encerrado, universo.

TÍTULO: TOC TOC DIRECTOR: VICENTE VILLANUEVA DURACIÓN: 96 minutos GÉNERO: COMEDIA DISTRIBUIDORA: WARNER BROS PICTURES INT ESPAÑA ESTRENO: 6 DE OCTUBRE DE 2017

¿Qué tienen de interesante los Trastornos Obsesivos Compulsivos para haberos lanzado a dirigir e interpretar esta película?

Vicente Villanueva: al igual que en la obra de teatro el que al ser visto desde fuera es curioso y divertido. Para el que lo sufre no tiene ninguna gracia, por supuesto, pero tal y como está tratado es respetuosa porque a la vez estás con ellos.

Adrián Lastra: como actor es muy interesante entrar en la psicología de un trastorno así; llevarlo a la comedia pero sin reírte de ello aunque sean personajes caricaturescos.

Nuria Herrero: y también un reto. El poder hacer comedia a la vez que se muestra el conflicto del personaje para que el público pueda empatizar.

Si pudierais elegir, ¿cuál sería el trastorno que no querríais padecer bajo ningún concepto y cuál el que creéis menos conflictivo?

Nuria Herrero: yo creo que el Síndrome de Tourette sería el peor. Socialmente te frena un montón.

Adrián Lastra: sí, es muy agresivo.

Vicente Villanueva: es que este síndrome es un laberinto. Es más un mal desarrollo químico. Creo que hay medicamentos que pueden hacer que los síntomas se reduzcan pero no se llega a curar del todo. Sin embargo, en los otros trastornos, con terapia psicológica se puede llegar, como mínimo, a controlarlos.

Nuria Herrero: yo no me quedaría con ninguno, claro, pero si tuviera que elegir creo que me quedaría con la Aritmomanía (obsesión patológica que consiste en la necesidad de hacer continuos cálculos mentales y de regular toda actividad según cifras.), el de Paco León, porque aunque es un TOC también se puede considerar al paciente como un genio al ser capaz de hacer unos cálculos para mí imposibles.

Vicente Villanueva: una mujer de la Asociación de Enfermos de TOC vino a uno de los pases y me contó tenía el mismo problema que el personaje de Paco León y que era superdotada. Yo le dije que no sabía cuánto le envidiaba porque a mí las matemáticas se me dan fatal.

Acaba de ganar el Festival de San Sebastián una comedia, The Disaster Artist, coincidís en cartelera con otras comedias españolas (La llamada, Operación Concha). ¿Diríais que es un buen momento para la comedia?

Adrián Lastra: la comedia es imprescindible en la vida de cada persona. La risa tiene que estar en todos los hogares, pero que además la industria lo valore es muy bonito. Además, la comedia no es fácil.

Vicente Villanueva: es una cuestión de punto de vista. Muchas veces cuando se cuentan historias donde se muestra a los personajes como víctimas de sí mismos o de las circunstancias parece que como espectador les ves desde abajo y piensas “ay pobres, qué les pasa”. Sin embargo, la comedia es otro ángulo: puedes estar al lado de ellos o desde arriba observando. Yo creo que ese ejercicio es mucho más saludable porque lo que permite es una observación del comportamiento humano. El drama es mucho más neurótico. Siempre se premia las películas que celebran la putada de la vida como si fuera algo más grande y más importante, cuando a través de la comedia hay películas maravillosas en las que se puede hablar de todo. Siempre el sentido del humor funciona como lubricante para que entre mejor la historia.

La película habla de las obsesiones. ¿Pensáis que como sociedad nos estamos volviendo cada vez más obsesivos?

Vicente Villanueva: Rossy de Palma proponía que se estudiara psicología en los colegios para hacer de los niños gente adulta más fuerte y no tan dependiente de si me dicen si estoy guapo y estar contento; o si me dicen estoy feo y estar triste. Parece que ponemos nuestro bienestar ergo nuestra felicidad en función de lo que nos dicen fuera. Esa es la epidemia, una de las tantas de este siglo, estar feliz en la medida en que me dicen si estoy bien o no. Me sitúo o me defino en la medida de lo que los demás dicen, no de lo que yo soy o yo me siento. Soy lo que me dicen que soy. Creo que esto tiene mucho que ver con la película.