‘UNA SEGUNDA MADRE’ / NI SE TE OCURRA TOCAR EL HELADO CARO, HAY HELADO (BARATO) PARA TI

Puedes criar a mi hijo, puedes abrazarle y mimarle, pero quédate en la cocina, no puedes comer en el salón. Puedes guardar sus secretos, animarle, consolarle, darle consejo… pero no puedes bañarte en mi piscina. Y, por favor, ni se te ocurra tocar el helado caro. Hay helado  (barato) para ti.

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Crónica del rancio clasismo que sobrevive hoy en muchas sociedades del planeta, Una segunda madre (Premio del Público en Berlín y Premio del Jurado en Sundance), de la cineasta brasileña Anna Muylaert, retrata también otros vicios y otras contradicciones de este mundo y lo hace desde una historia planeada con mucha astucia y agudeza. Un relato que, además, o sobre todo, cuenta con la portentosa interpretación de Regina Casé, una mujer con una energía desbordante, altamente contagiosa.

El Norte de Brasil está separado de Säo Paulo casi por 4.000 kilómetros, que es la misma distancia que existe entre Val y su hija Jessica. Muy lejos demasiado tiempo. Trece años en los que la primera ha estado trabajando como niñera en una casa de clase alta. Dejó a su propia hija para poder mantenerla cuidando al hijo de otros. Ahora, Jessica aparece en la ciudad y va a vivir con su madre, es una segunda oportunidad.

-No sé cómo puedes aguantar que te traten así

-¿Cómo es así?

-Como una ciudadana de segunda

La joven, una mujer liberada de todos los prejuicios clasistas que aprisionan a su madre, desmantela en unos días la estructura que ha levantado esa pareja de burgueses disfrazada de falso progresismo y pone patas arriba ambos mundos: el de los señores y el de la criada.

Una segunda madre –comedia, cine social, drama…­refleja paradojas, muchas veces dolorosas, como la de las mujeres que no crían a sus hijos para criar a los hijos de los ricos, y realidades absurdas, como las de los padres que no se ocupan de sus hijos “porque en determinados círculos sociales se considera que es una carga pesada y aburrida”.


MUJERES DEL SIGLO XXI

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Escrita y dirigida por Anna Muylaert, la película cuenta con un equipo mayoritariamente femenino, con Bárbara Álvarez (fotografía), Karen Harley (montaje), Miriam Biderman (sonido)… que refuerzan la potencia y vitalidad de sus dos personajes principales femeninos. Mujeres del siglo XXI, pero de generaciones distintas que han vivido dos realidades en Brasil.

“Empecé a escribir el guion hace veinte años”, explica la cineasta que, desde entonces, ha visto progresar socialmente el país y ha ido cambiando su historia al ritmo de esas transformaciones nacionales. “Mientras trabajaba en ello, Brasil eligió a un presidente del Partido de los Trabajadores y las cosas empezaron a cambiar. Se reformaron las leyes laborales y se erradicó casi todo el trabajo doméstico interno. La película aborda dos generaciones de mujeres de origen humilde, ambas nacidas en el noreste de Brasil. Hice a Jessica lo bastante noble y fuerte como para enfrentarse a esas normas sociales segregadoras que remontaban a un pasado colonial”.

02/2014 - Still longa metragem ' Que Horas Ela Volta' - De Anna Muylaert foto: Aline Arruda

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LAS REGLAS DE LIZ Y ALISON

A mediados de los ochenta, Liz Wallace se inventó un test para comprobar si una película superaba o no el corte machista. Su amiga, la historietista norteamericana Alison Bechdel lo incluyó por primera vez en 1985 en una tira titulada The Rule. Desde entonces, muchos son los que han empleado esta prueba, que hace dos años se convirtió en ‘oficial’ al decidir el Instituto del Film de Suecia que se empleara para conceder la ‘calificación A’, que acredita que la película fomenta la igualdad de género.

Las reglas del test son:

  1. En la película salen al menos dos personajes femeninos
  2. Dichos personajes se hablan uno al otro en algún momento
  3. Hablan sobre algo que no sea un hombre o sobre algo que no sean relaciones románticas

Hay quienes añaden un punto más a los de Liz Wallace: que las dos mujeres sean personajes con nombre.


 

PELÍCULAS QUE SÍ PASAN EL TEST

Grandes títulos de la historia del cine no pasan el test de Bechdel. Ni la trilogía de Star Wars ni Pulp Fiction ni Desayuno con diamantes ni… Otros, sí. Una segunda madre no solo supera la prueba, sino que la pasa con máxima nota. La energía de los personajes femeninos contenidos en esta historia, la relación que hay entre ellos, sus desarrollos… deberían servir de ejemplo para quienes quieren construir desde el cine una sociedad igualitaria sin discriminación sexista.

En España, Icíar Bollaín retrató la siniestra realidad del maltrato de género en Te doy mis ojos (2003)

En España, Icíar Bollaín retrató la siniestra realidad del maltrato de género en Te doy mis ojos (2003), una película por la que conquistó siete premios Goya, las Conchas de Plata a la Mejor Actriz (Laia Marull) y Mejor Actor (Luis Tosar) y el Premio del Círculo de Escritores. Las mujeres de aquella historia vivían una situación crítica, pero se comunicaban entre ellas, tenían vidas propias más allá de las de los personajes masculinos.

Hay muchos otros títulos que sí pasan el test de Bechdel -imposible mencionarlos todos-, pero de esa lista, los hay que sobresalen especialmente. Mirando al cine reciente, por ejemplo, no podemos olvidarnos de una de las grandes películas que han pasado últimamente por las salas, Ida (Pawel Pawlikowski, 2013), una historia protagonizada por una jueza y su sobrina, una novicia a punto de hacerse monja. El filme lo ha ganado todo, desde el Oscar, pasando por el Globo de Oro, el BAFTA y el Goya, hasta los cinco galardones que conquistó del Cine Europeo.

Entre los clásicos, ahí están algunas de las producciones en las que participó la gran Bette Davis

Entre los clásicos, ahí están algunas de las producciones en las que participó la gran Bette Davis, como Eva al desnudo (Joseph L. Mankiewich, 1950), con un impresionante duelo de actrices entre ella y Anne Baxter, o ¿Qué fue de Baby Jane? (Robert Aldrich, 1962), de nuevo con Bette Davis y otra mujer poderosa, Joan Crawford.

Diploma también para películas como 4 meses, 3 semanas, 2 días (Cristian Mungiu, 2007); Osama (Siddiq Barmak, 2003); Las mujeres de verdad tienen curvas (Patricia Cardoso, 2002)… Brenda Blethyn se alzó merecidísimamente con el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes por el inolvidable trabajo que hizo en Secretos y mentiras, película de Mike Leigh que conquistó la Palma de Oro en 1996. Relato de una madre que busca y encuentra a la hija que entregó después del parto, es otro de esos títulos que encabezaría, sin duda, la lista de películas que sí pasan el test de Bechdel. Una nómina no tan grande como debiera, pero con algunos notabilísimos trabajos.